Anillamiento de cormoranes moñudos en la isla de Escombreras

Un equipo del Grupo de investigación ECOMED, dentro del contrato con la Autoridad Portuaria de Cartagena denominado “Asistencia técnica para la realización de los trabajos complementarios al seguimiento de la avifauna marina en el entorno del puerto de Cartagena: Estudios sobre Ecología y conservación de Aves marinas”, realizó el pasado15 de febrero el marcaje de la segunda colonia de cormorán moñudo mediterráneo (Phalacrocorax aristotelis desmarestii) más importante de la Región de Murcia, en la isla de Escombreras. La primera colonia regional (por número de parejas) se localiza en Isla Grosa. El cormorán moñudo está catalogado como vulnerable por el Real Decreto 139/2011 que desarrolla el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el Catálogo Español de Especies Amenazadas. La subespecie del Mediterráneo se incluye en el Anexo I de la Directiva Aves 147/2009 CEE. La colonia de Escombreras es objeto de seguimiento desde noviembre de 2017 para establecer el momento óptimo para su anillamiento científico.

Estos marcajes cuentan con los permisos necesarios de la Dirección General de Medio Natural de la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma de Murcia, y se enmarcan dentro del proyecto de marcaje coordinado entre Islas Baleares, Cataluña y Murcia para el seguimiento de esta especie. Proyecto que en nuestra región está desarrollando el Grupo de Anillamiento de ANSE, al que pertenecen los dos anilladores que realizaron este primer marcaje en Escombreras (Jacinto Martínez Ródenas y Mario León Ortega). En la actividad colaboraron también, en trabajos auxiliares y de documentación, los investigadores de ECOMED Antonio J. García Meseguer y Francisco Robledano, responsable científico del contrato junto con José Francisco Calvo Sendín. Por parte de la Autoridad Portuaria y de sus empresas colaboradoras participaron también José Sánchez, Ana Posadas (exalumna del Máster en Áreas Protegidas, Recursos Naturales y Biodiversidad) y Sergio Eguía.

Se marcaron un total de 9 pollos de tres nidos diferentes (tres pollos por nido), con dos anillas, una metálica oficial colocada en la pata con un número y remite que individualiza al ave y permite comunicar su eventual recuperación, y otra anilla de PVC con un código alfanumérico también individual para su lectura a distancia y conocimiento de su dispersión (sin necesidad de que el ave sea recuperada).Las dificultades técnicas de este anillamiento radican en la necesidad de descender a los nidos situados en acantilados marinos, lo cual requiere de personal altamente cualificado. Han sido necesarias técnicas de rapel de más de 40 metros, con apoyo desde una embarcación. Los cormoranes moñudos, que ya poblaban en tiempos de cartagineses y romanos el Mediterráneo son sin duda un buen indicador de la calidad de sus aguas y sus costas.

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